La extracción de óvulos es una de las fases más importantes del proceso de donación. Esta intervención, controlada en todo momento por ecografía, se realiza por vía vaginal, apenas dura veinte minutos y únicamente requiere una pequeña sedación para que no tengamos molestias.

Aunque es totalmente segura y en apenas unas horas podremos hacer vida normal, es posible que sientas curiosidad por cómo se extrae un óvulo para donar, si experimentarás algún dolor o si tendrás efectos secundarios.  A continuación, desde Equipo Juana Crespo intentamos resolver todas tus dudas.

¿Qué es la punción folicular y para qué sirve?

Para que puedas comprender con mayor claridad cómo se extrae un óvulo para donar es necesario explicar antes qué es la punción folicular.

En líneas generales, la punción folicular es una técnica que permite extraer los óvulos maduros del ovario. Esta intervención quirúrgica, de carácter ambulatorio, se realiza mediante una punción (o pinchazo) en los folículos, situados en los ovarios, a través de la vagina.

Antes de la punción folicular, como donante se nos habrá realizado una serie de pruebas médicas (ecografía, análisis de sangre, estudio genético, exploración ginecológica, etc.) y superadas todas las pruebas, una entrevista personal para confirmar el perfecto estado de salud físico y psicológico. Después, se nos habrá sometido a un proceso denominado “estimulación ovárica”, un sencillo tratamiento hormonal de una duración de entre 10 y 12 días, y cuyo objetivo es conseguir que durante el ciclo maduren varios óvulos.

Puesto que para poder fecundar los óvulos en el laboratorio es necesario extraerlos antes de que salgan del ovario de forma espontánea (ovulación), durante el tratamiento hormonal el equipo médico controla el crecimiento folicular mediante control ecográfico y midiendo la concentración de estradiol en sangre. Cuando uno o varios folículos han madurado y tienen el tamaño adecuado,  se nos administra a las donantes hormona GCH para desencadenar la ovulación de manera controlada y extraer los óvulos.

Cómo se extrae un óvulo para donar paso a paso

El proceso de extracción de óvulos apenas dura media hora. Las donantes entramos en quirófano por nuestro propio pie, preferiblemente por la mañana y en ayuno (al menos las seis horas previas). La punción folicular no requiere anestesia general, aunque sí sedación de corta duración para evitar el dolor y hacer la intervención más cómoda.

Una vez estamos dormidas, el ginecólogo introduce, a través de la vagina, un ecógrafo que lleva incorporada una aguja de aspiración. La intervención está controlada en todo momento en la pantalla, y nuestra ginecóloga va pinchando los folículos y aspirando su contenido líquido, en el que se encuentran los óvulos maduros.

Después, ese líquido se transfiere a tubos de ensayo que se transportan al laboratorio para recuperar los óvulos.

¿Qué pasa tras la punción? ¿Experimentaré molestias? ¿Tendré algún efecto secundario?

Aunque ya hemos explicado cómo se extrae un óvulo para donar, es posible que ahora nos surjan dudas sobre qué ocurre después de esta intervención.

Tras la punción folicular y la extracción de ovocitos, el equipo médico despierta a la donante y la traslada a una sala de recuperación. Durante dos horas, o hasta que se pase el efecto de la sedación, permaneceremos tumbadas en esa zona descansando. Pasado ese tiempo, el equipo médico comprueba que todo está bien y podremos marcharnos a casa.

Aunque la intervención es segura, se aconseja que acudas acompañada a la cita. Puedes volver a tu rutina casi inmediatamente, aunque te recomendamos mantener reposo el resto del día y evitar esfuerzo físico durante las 24 horas siguientes de manera preventiva.

Los efectos secundarios de la extracción de óvulos son prácticamente nulos. En cualquier caso, antes de la intervención nuestro equipo médico te informará sobre todos ellos. En general, el  proceso suele ser bien tolerado por todas nuestras donantes.

En cualquier caso, tras la punción folicular nuestro equipo médico te llamará y estará pendiente de tu evolución. Pasados unos días, te citaremos para realizarte un examen médico y comprobar que todo está correcto. Si algo no va bien, puedes consultarnos en cualquier momento. Atendemos a nuestras donantes durante 24 horas, 365 días al año.

En Equipo Juana Crespo estamos formado por médicos, ginecólogos, especialistas en reproducción asistida, psicólogos y enfermeras. Acompañamos a las donantes durante todo el proceso y resolvemos sus dudas y miedos. Para nosotros, la seguridad de todas ellas es lo más importante.

¿Quieres donar tus óvulos? Infórmate sin compromiso.